Igualdad en Caseros

Atlanta volvió a desperdiciar su ventaja y se llevó un frustrante empate contra Estudiantes. 

Atlanta pasa tiempos en los que nada parece alcanzar. No alcanzan dos goles de ventaja para garantizar una victoria: pasó ante Agropecuario y este viernes pasó de nuevo ante Estudiantes. No alcanza con tener superioridad numérica contra el rival y tampoco con volver a ponerse en ventaja. Nada alcanza para garantizar una alegría con un equipo que después de la pandemia parece haber perdido buena parte de la frescura que lo llevó a lo más alto. El Bohemio, que estuvo cerca de llevarse una valiosa victoria de Caseros, se tuvo que conformar con un 3-3 agrio, que lo mantiene lejos de la pelea por el primer lugar.
Con la formación inicial, quedó claro el mensaje de Fabián Lisa sobre la necesidad de un cambio: a la salida de cuatro habituales titulares -Alan Pérez, Ochoa, Previtali y Pedrozo- se sumaba la variante de esquema táctico: del 4-3-3 que fue una marca registrada de Atlanta desde su llegada a la Primera Nacional daba paso a un 4-3-1-2 que apuntaba a evitar los problemas defensivos por los costados, uno de los grandes problemas en la caída contra Agropecuario. Entre los once iban a tener su oportunidad Perales, Ramiro Fernández, Dramisino y el recuperado Ochoa Giménez.
Arrancó con mucho empuje Atlanta en el partido y en los primeros cinco minutos logró meter contra su arco al puntero de la zona. Y ya a los 3 minutos disfrutó de su primera oportunidad con un tiro libre de Valdez Chamorro que buscaba el ángulo y Saracho manoteó al tiro de esquina.
Pero después de ese empuje inicial del Bohemio, Estudiantes empezó a mostrar el buen manejo de la pelota de su mediocampo. Sobre todo a partir de la movilidad de González Metili, que siempre se las ingeniaba para encontrar huecos entre la defensa y el mediocampo, y el criterio de Bolzicco como referencia de ataque para cuidar la pelota y dificultar la marca de los defensores.
Pero aun dentro de esas complicaciones, Atlanta halló la posibilidad de lastimar. Fue en una pelota parada en la que Valdez Chamorro, luego de que la pelota rebotara en la barrera y le volviera, sacó una volea precisa al segundo palo cuando toda la defensa de Estudiantes intentaba salir. Encontró solo en el segundo palo a Molina, que casi sorprendido cabeceó sin oposición al arco para marcar su primer gol en Atlanta.
Para el equipo de Lisa, encontrar el gol era una alegría y sobre todo un envión anímico luego de la dura caída de cinco días atrás en Villa Crespo. El golpe necesario para encontrar algo de tranquilidad en un partido sin margen de error ante uno de los candidatos de la zona.
Y controló bien el trámite Atlanta en lo que quedaba del segundo tiempo, más allá de algún sofocón como cuando a los 21 la defensa volvió a correr atrás de la pelota, quedar pasada tras un centro y, cuando el balón volvió al área, Bolzicco apareció solo para cabecear. Solo por fortuna, y por la rápida intervención de Rago, no hubo que lamentar daños mayores. En un partido con mucho orden táctico y áspero en el mediocampo, recién a los 46 volvió a inquietar Estudiantes, con otro cabezazo de Bolzicco que controló Rago.
Estudiantes salió en el segundo tiempo con la decisión de intentar dar vuelta la historia: Giganti -el mismo que estuvo a punto de llegar a Atlanta cuando Alejandro Orfila se fue a Defensor en diciembre de 2019- metió un cambio ofensivo con el ingreso de Lautaro Díaz, delantero, por el lateral Zaragoza.
Atlanta no se desesperó y a los 4 minutos volvió a golpear a fondo con una maravilla de Valdez Chamorro: un remate de afuera del área que pegó en el palo derecho del arco de Saracho y se metió, para que el ex-Lanús gritara por tercer partido consecutivo.
Pero otra vez, cuando parecía que podía llegar la tranquilidad, el Bohemio mostró una fragilidad alarmante. En apenas dos minutos, Estudiantes convirtió dos goles para llegar a la igualdad: a los 6, en un descuido de Tecilla, Zurbriggen cabeceó solo al borde del área chica y puso el descuento; y a los 8, González Metili tuvo tiempo de acomodarse y sacar un remate de larga distancia que se metió de emboquillada por encima del achique de Rago. La historia triste para Atlanta de cinco días atrás se repetía.
Trató de acomodarse el equipo de Lisa luego del sacudón. Y a los 16 se vio claramente perjudicado por un error grosero del árbitro Paletta, que apenas le mostró amarilla a Melo por una violenta infracción contra Marcioni que además cortó un contraataque.
Estudiantes empezó a manejar mucho mejor la pelota ante un Bohemio que no mostraba reacción. Y a los 25 tuvo que aparecer en toda su dimensión Rago para taparle dos veces a Bolzicco el gol en el área chica. Una intervención magistral del capitán que evitaba lo que hubiera sido un golpe tremendo.
Estudiantes se quedó finalmente con diez jugadores a los 29, luego de que Pierce, que había ingresado un rato antes, agrediera sin pelota a Valdez Chamorro en un forcejeo.
Y aunque en el juego le costó a Atlanta hacer la diferencia, a los 35 sí logró encontrar un hueco en la defensa a través de su jugador más claro, Valdez Chamorro: colocó una pelota suave para que Milton Giménez quedara mano a mano con el arquero y la volea pegó en el travesaño; el rebote le cayó a Marcioni, que no pudo rematar porque le cometieron infracción, pero la pelota le cayó otra vez a Milton, que esta vez sí no perdonó y volvió a poner a Atlanta en ventaja.
Ni siquiera ahí hubo tiempo para volver a disfrutar, porque otra vez la defensa demostró una impericia llamativa: a los 38, el equipo durmió a la salida de un corner y Molina, en el intento por anticipar a Bolzicco, terminó venciendo a un sorprendido Rago.
Podría haber sido todavía peor la historia si el árbitro asistente no se equivocaba y cobraba posición adelantada en una jugada rápida en la que Figueroa ponía a Estudiantes en ventaja. El empate le reserva a Atlanta al menos la chance de que una reacción que debería ser sobre todo anímica lo vuelva a meter en la pelea. Aunque para eso, deberá resolver de manera urgente los problemas defensivos que le dieron enormes dolores de cabeza en los últimos dos partidos.

SÍNTESIS

Estudiantes: Saracho; Zaragoza (ST Lautaro Díaz), Zurbriggen, Evangelista, Montoya (ST 32’ Gastón Martínez); Melo (ST 22’ Pierce), Garay, Rinaldi, González Metili (ST 40’ Sebastián González); Ruiz Gómez y Bolzicco (ST 40’ Figueroa). DT: Mauricio Giganti. No ingresaron: Mastrolía y Enzo Acosta.

Atlanta: Rago; Molina, Perales, Tecilla, Ramiro Fernández; Ochoa Giménez, Bolívar (ST 39’ Pedrozo), Dramisino (ST 21’ Presedo); Valdez Chamorro (ST 45’ Previtali); Marcioni (ST 45’ Marinucci) y Milton Giménez. DT: Fabían Lisa. No ingresaron: Viaín, Alan Pérez, Ochoa.

Goles: PT 15’ Molina (A). ST 4’ Valdez Chamorro (A), 6’ Zurbriggen (E), 8’ González Metili (E), 35’ Milton Giménez (A), 38’ Molina (A) en contra.

Árbitro: Héctor Paletta.

Amonestados: Zurbriggen, Rinaldi, González Metili, Melo (E), Dramisino, Molina, Ochoa Giménez, Valdez Chamorro (A).

Expulsado: ST 29’ Pierce.

Cancha: Estudiantes.

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Video (Gentileza TyC Sports)