Nicolás Bianchi Arce llega a Atlanta, el club de su corazón: el sentimiento, a la cancha

¿Cuántas veces habremos soñado con ponernos la camiseta que más queremos y defenderla dentro de una cancha? ¿Con salir con esa casaca azul y amarilla que sentimos como la más hermosa del mundo y festejar un gol con los hinchas? Nicolás Bianchi Arce va a cumplir esa ilusión de muchos, que también es la de él. Llega a Atlanta con mucho para dar: fútbol, talento y, sobre todo, un corazón bien bohemio.

Más allá de ser hincha bohemio desde la cuna, las grandes condiciones de Nico lo llevaron desde temprano a lucirse en las divisiones inferiores de un grande de Primera como San Lorenzo de Almagro. Allí debutó el 10 de diciembre de 2005, con apenas 18 años, en la victoria 2-1 contra Arsenal de Sarandí.

Por su capacidad, de a poco se convirtió en el zaguero derecho titular, en un plantel en el que había comenzado en ese puesto entre los once el experimentado zaguero uruguayo Paolo Montero. Ya en 2007, Bianchi Arce integró el plantel del San Lorenzo campeón que conducía Ramón Díaz.

Siguió en San Lorenzo hasta 2009 y luego emigró por un año a Grecia para jugar en el AEK Atenas. Tras esa temporada pasó a Olimpo (2010-11) y más tarde regresó a San Lorenzo (2011-12) para volver después al fútbol europeo, en el Pescara de Italia (2013). Su carrera prosiguió en Banfield (2013-15), donde ascendió con el equipo desde la B Nacional. Más tarde partió hacia el Deportivo Cali de Colombia, donde hace apenas un año disputó la Copa Libertadores, y su último paso fue por Sarmiento de Junín.

Una importante trayectoria que hace ilusionar con todo lo que puede generar la llegada de Nicolás a ese Villa Crespo que lleva en el alma. Las expectativas son muchas en un club que sueña con volver al lugar que Atlanta merece. Y para cumplir ese sueño, llega al club un referente con calidad de Primera y corazón bien bohemio. Ese mismo corazón que pronto estará en la cancha para defender nuestros colores, que también son los suyos.