La mala racha no tiene fin

Atlanta pagó muy caro la desconcentración de los primeros minutos, se encontró muy rápido en desventaja y después no tuvo la claridad para llegar al empate ante la UAI, que se limitó a cuidar la diferencia y llegó a la punta del campeonato. El 0-1 marca la cuarta derrota consecutiva del equipo de Berscé.

Por Federico Kotlar (@fkotlar)

 

La pregunta que aparece enseguida es dónde se fue aquel Atlanta que en las primeras fechas no sólo ilusionaba por su juego sino también por su efectividad. Y una de las respuestas posibles -no la única, claro- apareció a dos minutos del final, cuando Fabricio Pedrozo tuvo en sus pies la mejor chance del partido y en lugar de rematar al arco se demoró y terminó sacando un tiro bajo que se diluyó en la defensa rival. Sin confianza, sin pimienta, Atlanta se tuvo que resignar a una nueva caída, esta vez por 1-0, ante una UAI que apenas mostró orden y criterio para administrar una ventaja con la que se encontró muy pronto.

Atlanta necesitaba cambiar después de tres caídas que le hicieron perder pie en la pelea por la punta del campeonato. A la salida obligada del suspendido Ochoa (reemplazado por Guillermo Sánchez), se sumó una variante de esquema con el ingreso de Oyola para sumarse a la delantera en lugar de Previtali. Así, Francisco Berscé regresó al 4-3-3 en lugar del 4-4-2 que no había funcionado contra Fénix.

Pero las buenas intenciones chocaron con un comienzo en el que Atlanta mostró un nivel de desconcentración alarmante. Iban 7 segundos nomás cuando Miranda erró por cinco metros un intento de apertura hacia la izquierda. Un minuto y medio cuando Tecilla cedió a un delantero rival la pelota en una salida desde el fondo. Y dos minutos cuando en el córner posterior a esa jugada, la defensa (en lo que pareció un calco de errores similares contra San Miguel y Acassuso) se dejó anticipar en el primer palo y el tiro al arco dio en una mano que derivó en  penal. Enzo Diaz engañó a Lugo con un remate al medio y a los tres minutos Atlanta ya estaba abajo en el marcador. Otra vez.

Como si hubiera necesitado esa piña en el mentón después de haber arrancado la pelea con la guardia baja, Atlanta consiguió recuperar luego del gol algunos de los buenos argumentos que habían generado ilusiones no hace tanto. Buena circulación de pelota, orden atrás y algo de pimienta arriba, sobre todo con lo que generaba Chaves en la derecha. También la UAI dejaba ver algunos huecos en defensa, pero los avances locales se derretían, en general, en la puerta del área. Tanto que la siguiente aproximación de riesgo fue del visitante, cuando después de una linda combinación que tuvo como eje a Enzo Diaz -delantero de buen manejo que siempre encontró la manera de despegarse de la marca-, Liporaci sacó un remate que viajó derecho a las manos de Lugo.

En lo que quedaba del primer tiempo, Atlanta hizo más méritos con su empuje que con su juego para aspirar a la igualdad. Lo más claro fue un desborde de Oyola a los 36 que Pietrobono manoteó apenas para evitar el gol. Así se fueron a los vestuarios, con la UAI disfrutando de la ventaja, un premio excesivo para lo que había generado en la cancha. Y el bohemio pagaba la culpa de repetir viejos errores.

Ya en el complemento, y a pesar del aliento de un público que casi siempre acompañó con sus cantos pese al mal momento del equipo, Atlanta pareció demasiado nervioso y brevemente le cedió el protagonismo a la UAI. Aunque casi no sufrió en su arco: Lugo intervino muy poco en toda la segunda mitad.

De a poco, Atlanta empezó a manejar el partido. Crecieron Vega, Monserrat y Miranda (Atlanta necesita mucho de Chapita y sufrió su bajo nivel en el primer tiempo), lo que alcanzó para controlar la pelota y plantarse en el área de enfrente. Aunque todas las buenas intenciones se difuminaban en la puerta del área. Con malas resoluciones o remates lejanos ejecutados con muy poca pericia.

A los 28 minutos, un buen pelotazo de Bianchi Arce encontró solo a Miranda, pero con su mal control permitió que interviniera la defensa rival. Y sobre el final llegó aquella jugada en la que Pedrozo nunca terminó de resolver. Con un poco más de fútbol que en los partidos anteriores, pero la misma falta de pimienta en ofensiva (Martínez está muy lejos de aquel goleador implacable que demostró ser), Atlanta sumó un nuevo tropezón en un pantano que se volvió demasiado profundo.

 

SÍNTESIS

Atlanta (0): Lugo; Bettini (ST 26′ Bazán), Bianchi Arce, Tecilla, Guillermo Sánchez; Monserrat (ST 31′ Leonel Álvarez), Vega, Miranda; Chaves, Adrián Martínez y Oyola (ST 18′ Pedrozo). DT: Francisco Berscé. No ingresaron: Brambatti, Gogna, Previtali y Ochoa Giménez.

UAI Urquiza (1): Pietrobono; Ferreira, Caballero, Buongiorno, Prieto; Sosa, Cozzoni, Liporaci, Isaac Suárez (ST 38′ Isaac Suárez); Enzo Díaz (ST 36′ Faust) y Joaquín Rodríguez (ST 27′ Mbombaj). DT: Cristian Aldirico. No ingresaron: Campodónico, Incorvaia, Juan Fernández y Maciel.

Gol: PT 3′ Enzo Diaz (UAI) de penal.

Amonestados: Adrián Martínez (A), Buongiorno, Joaquín Rodríguez, Enzo Díaz, Sosa, Mbombaj (UAI).

Árbitro: Mariano Negrete.

Cancha: Atlanta.

Foto: Juan Ignacio Calcagno.