Atlanta sumó ante Fénix una victoria con autoridad y se afianza

Atlanta está. Después de los tropezones que le hicieron perder pie en la pelea por el ascenso, el equipo volvió a demostrar que siguen presentes los argumentos que lo habían llevado arriba en el campeonato. Con contundencia, coraje y una concentración que no se quebró en ningún momento, se llevó un inobjetable 2-0 a Fénix en la primera victoria del año como visitante. Para sumar tres puntos que lo volvieron a poner entre los cuatro que hoy pasarían directamente a la B Nacional y demostrarles a todos que el bohemio y su ilusión están bien vivos.

Por Federico Kotlar (@fkotlar)

Tal como había hecho en los partidos anteriores, Alejandro Orfila dispuso cambios en el equipo titular. Tanto de nombres como de esquema. Del 4-3-3 que por momentos se volvía 4-5-1 contra All Boys, se pasó al 4-3-1-2 con dos puntas bien definidas. En la delantera regresó el goleador Horacio Martínez, que ya había jugado brevemente en Villa Crespo seis días antes, en reemplazo de Pedrozo. Y Miranda, que se paró como un volante suelto, ocupó el lugar de Mazzanti.

Tardó muy poco el 9 en pagarle al DT la confianza que había depositado en él. Ya había perdonado Colombini en el rebote luego de una pelota parada. Y a los 8 minutos llegó el tiempo del festejo, cuando Atlanta armó una gran jugada por la derecha del ataque y salió un centro espectacular de Molina con la parte externa del pie derecho que Martínez de primera, antes de que cualquiera se pudiera acomodar, mandó adentro del arco con una volea abajo contra el palo derecho de Mittelman.

El gol generó un doble efecto positivo para Atlanta. Porque no sólo pasó arriba en el marcador contra un equipo que venía en racha, sino que además el 9 se reencontró con los festejos en una segunda rueda que lo tenía algún escalón abajo de sus enormes rendimientos de 2018.

Fue justamente Martínez uno de los pilares del buen juego que desplegó Atlanta en el primer tiempo. Porque aportó su calidad en ataque y su sabiduría para aguantar la pelota y habilitar compañeros. Con la confianza arriba, el mediocampo cortaba los circuitos de juego de Fénix a partir de un Seijas muy preciso para el quite y para el toque. La defensa mostraba mucha solidez -en toda la primera etapa el local apenas estuvo cerca en un tiro libre que superó a todos y Ruiz no pudo rematar- y Atlanta jugaba tranquilo, fácil y bien.

Y a los 16 volvieron a aparecer las dos virtudes más fuertes que mostró Atlanta en la tarde de viernes en Deportivo Merlo: la concentración y la contundencia. Ochoa fue con decisión a pelearle la pelota a Jerez en tres cuartos de cancha, la robó y salió rápido hacia el medio. Y con la defensa de Fénix todavía abierta, Chapita se tuvo fe y sacó desde la media luna del área un remate furioso que se coló arriba en el ángulo izquierdo para el 2-0. Con poco más de un cuarto de hora de partido, Atlanta ya había escrito buena parte de la historia.

Nadie se relajó pese a la ventaja de dos goles. Rago ordenaba con vehemencia desde el fondo y cada pelota era considerada vital, como quedó claro cuando Tecilla se partió la garganta para gritarle “¡Bieeeeeennnnn!” a Ochoa Giménez por una recuperación en el mediocampo. Así se cerró un primer tiempo arriba a pura solidez.

Cznornomaz, entrenador rival, movió el banco de entrada en el complemento para tratar de torcer la historia. Y si bien los ingresados Torres y Bravo aportaron su entusiasmo para los intentos ofensivos, al local le costó mucho entrarle a un Atlanta en el que todos parecían tener claro lo que había que hacer. Colitto entró por Miranda para tratar de recuperar el control del medio y Previtali, que ingresó por Ochoa Giménez, reforzó la marca con un doble 5 bien definido, en el que se complementó a la perfección con Seijas más allá de algún sofocón. Atrás, como contra All Boys, Alan Pérez y Tecilla eran dos murallas. Y hasta los delanteros aportaban en la recuperación, con un Horacio Martínez que pasaba la línea de la pelota para ayudar cuando el mediocampo quedaba lejos de la jugada.

Al cabo, más allá del dominio territorial de Fénix, estuvo más cerca Atlanta de aumentar en algún contraataque que el local de descontar. El final encontró al equipo unido festejando los tres puntos ante los pocos espectadores que pudieron ingresar a ver el partido, disputado a puertas cerradas. Atlanta fue, jugó y ganó. Y por segunda vez consecutiva lo hizo con valla invicta, después de haber sufrido goles en los primeros nueve partidos del año. Las matemáticas volvieron a darle bien, aunque todavía falta mucho. Pero nadie puede negar que la ilusión volvió a hacerse grande por Villa Crespo.

SÍNTESIS

 

Fénix (0): Mittelman; Ruiz (ST Torres), Vivas, Huichulef; Jerez, Pansardi, Gianunzio (ST 28′ Gallo), Zárate, Agudelo (ST Bravo); Salto y Fernández Giménez. DT: Adrián Czornomaz. No ingresaron: Bardagi, Marcial, Bottari y Graneros.

Atlanta (2): Rago; Molina, Alan Pérez, Tecilla, Ochoa; Enrique, Seijas, Ochoa Giménez (ST 19′ Previtali); Miranda (ST 12′ Colitto); Colombini (ST 24′ Pedrozo) y Horacio Martínez. DT: Alejandro Orfila. No ingresaron: Ferrero, Cherro, Morales y Mazzanti.

Goles: PT 8’ Horacio Martínez (A); 16’ Miranda (A).

Amonestados: Pansardi, Torres (F) y Tecilla (A).

Árbitro: Paulo Vigliano.

Cancha: Deportivo Merlo (local Fénix).

Foto: Federico Imas.