Atlanta sonrió ante Almirante, de la mano de su goleador implacable

Horacio Martínez escribió este sábado otro capítulo feliz en su historia de amor con Atlanta. Apareció por Villa Crespo para este campeonato y desde el primer partido se ganó el cariño y la admiración de todos con su talento para despertar gritos de felicidad. Contra Almirante Brown, en un partido que se encaminaba a un empate y en el que Atlanta no encontraba los caminos, puso otra vez su sello para que la tarde soleada terminara plena de sonrisas.

Por Federico Kotlar (@fkotlar)

Algo había que cambiar después del pálido 0-0 en Soldati ante Sacachispas, y así lo entendió Pepe Castro. Seijas se sumó al mediocampo en lugar de Morales, en un cambio táctico que apuntaba a cortar el juego de segunda pelota (buscar el rebote que deja la defensa después de pelotazos largos) que propone el Almirante de Blas Giunta. Y además, en la última línea entró Alan Pérez para reemplazar a Tecilla.

Este Atlanta, que no siempre luce, maneja en cambio recursos que le permiten llegar a situaciones de gol aunque falle en la elaboración de juego. Incluso dentro de un comienzo con poco brillo, en el que Caneo se mostraba otra vez discontinuo y costaba hacerle llegar la pelota a los delanteros, pudo haber alcanzado el gol con un arma que el equipo que maneja muy bien, como la pelota parada. Y así fue que a los 3 minutos casi festeja Alan Pérez tras un corner, con un cabezazo que Machuca despejó en la línea.

Almirante se mostraba como un equipo aguerrido y con poco peso arriba, muy dependiente de lo que pudiera crear el Gurí García, ubicado como delantero y en general bien controlado por una defensa de Atlanta que, silenciosamente, es de las menos vencidas del torneo.

Dentro de un trámite aburrido, Atlanta asomaba como el más peligroso de los dos. En una jugada aislada, a los 28, Seijas casi vuelve a festejar contra Almirante Brown (como el año pasado en Isidro Casanova) pero Giordano le sacó del ángulo su remate lejano. Y a los 37, Colombini anticipó al arquero en un centro y la pelota se fue apenas afuera.

Fue recién a los 39 que llegó el primer gol del partido. En uno de los aspectos que mejor se le da, Martínez se las ingenió para ganar ante los centrales en un pelotazo largo de Rago y arrancó la jugada que derivaría en el gol. Atlanta movió la pelota y finalmente Caneo hizo la pausa justa para habilitar a Seijas, que sacó un remate cruzado y mordido para que Colombini -que por su pasado en Almirante no festejó- empujara la pelota a la red.

En el complemento, Atlanta estaba cómodo con la ventaja y aguantaba sin mayores problemas la carga de Almirante, hasta que llegó un pelotazo largo que superó a Cherro, Rago chocó a Molina y el árbitro sancionó la infracción en el borde del área. De ese tiro libre llegó el empate con un remate potente del Gurí García, y volvió a cambiar el escenario del partido.

Sintió mucho el golpe Atlanta, y la falta de elaboración de juego hacía difícil encontrar esperanzas. Apenas un remate de Ochoa que se perdió cerca había generado algo de ilusión, y mientras pasaban los minutos el partido parecía encaminarse irremediablemente hacia un empate frustrante. Pero había un goleador en la cancha.

En uno de los tantos pelotazos largos que envió la defensa, Martínez -otra vez en esa pelea no siempre reconocida- incomodó a Machuca, que tuvo que despejar al corner. Y entonces apareció otra vez el poder de fuego de la pelota parada y del cañonero del equipo del Pepe. Colitto puso un centro perfecto al primer palo y Martínez anticipó a su marcador para clavar el cabezazo justo, que se metió cruzado en el palo derecho del arco de Giordano.

El final fue a puro sufrimiento. Martínez, con una fuerte contractura, casi no se podía mover dentro de la cancha. Y Atlanta, con los cambios agotados porque además había salido en camilla Previtali, estaba virtualmente con diez jugadores para aguantar a un Almirante que se venía con todo. Entre la seguridad de Rago, la garra de una defensa que corrió cada pelota y el oficio de Alan Pérez, que terminó como volante central, llegó el festejado final. Aunque con la preocupación por las lesiones de Pedrozo, Previtali y Martínez, Atlanta volvió a celebrar y ahora está segundo. Con una ilusión que crece a fuerza de la garra del equipo y de los gritos de su goleador implacable.

SÍNTESIS

Atlanta (2): Rago; Molina, Cherro, Alan Pérez, Ochoa; Seijas, Previtali (ST 39′ Tecilla), Colitto; Caneo (ST 25′ Miranda); Pedrozo (PT 22′ Colombini) y Horacio Martínez. DT: Fabián Pepe Castro. No ingresaron: Viain, Morales, Oyola y Milton Giménez.

Almirante Brown (1): Matías Giordano; Arias (ST 27′ Ocampo), Centurión (PT 33′ Melillo), Monserrat, Machuca; Guzmán, Brítez Ojeda, Franco, García Montero; Diego García (ST 23′ Bueno) y Molina. DT: Blas Giunta. No ingresaron: Salinas, Ocampo, Canan, Kou Gotou y Carruega.

Goles: PT 39′ Colombini (Atl). ST 10′ Diego García (AB) y 35′ Horacio Martínez (Atl).

 

Amonestados: Rago, Horacio Martínez y Alan Pérez (Atl) y García Montero (AB).

Árbitro: Lucas Di Bastiano.

Cancha: Atlanta.

Foto: Juan Ignacio Calcagno.