Atlanta no pudo contra el trauma de los Reducidos

Atlanta volvió a quedar fuera del reducido por el segundo ascenso, en la primera ronda y de local, como viene sucediendo inevitablemente desde que Sarmiento lo goleó en el 2000. Esta vez el que lo superó fue el Deportivo Español, por 1 a 0, tras una pésima actuación individual y colectiva de los hombres de Atlanta (de la que solo se salvaron Federico Guerra y Agustín Gómez, y en algún momento Gabriel Seijas), y en el que la visita se llevó con toda justicia la victoria, especialmente por la descollante actuación del imparable Cristian Amarilla. Así, Atlanta vuelve a sumar otra frustración que golpea con fuerza a sus sufridos hinchas.

Por Carlos Stortz

Guillermo Duró sabía que se jugaba todo: o romper con la vieja historia de Atlanta perdiendo contra equipos inferiores en cuartos de final, o ratificar esa triste historia en Villa Crespo. Y salió esta última. Con un equipo que estuvo muy lejos de  lo que se requería para pasar, quizá en su peor partido en todo el campeonato. Duró ya tenía una columna vertebral armada, y esa fue la que jugó. El jugador que faltaba esta vez fue Tolosa, que le ganó la pulseada a Barría, Nakache o Peralta, las otras variantes posibles. Así, Tolosa empezó volanteando por la derecha y García por la izquierda, manteniendo a Pons y Dorregaray en ofensiva. ¿Qué antepuso Pizzo con su Español? Algo parecido a un 4-3-2-1, donde Pabón por derecha y Amarilla por izquierda por momentos se retrasaban un poco, y por momentos acompañaban a Turienzo en la ofensiva para armar un 4-3-3. Los primeros 18 minutos de juego mostraron un nivel parejo, chato de ambos equipos. Ninguno de los dos se acercaba mucho a las vallas rivales, y Atlanta estaba conforme con eso, ya que el empate lo clasificaba. Sin embargo, se observaban flaquezas en la última línea defensiva bohemia. Y sorprendían especialmente las que ocurrían del lado de Tenaglia, un baluarte en los últimos partidos, pero que esta vez perdía de continuo. Y tampoco recibía mucha ayuda de Tolosa. Hasta que a los 18’ Amarilla se metió por la izquierda, tocó con Cisterna que hizo la pausa, le devolvió la pelota a Amarilla quien pasó ante el estatismo de Vicente, y metió un remate combado al segundo palo que representó la apertura del marcador. A partir de allí, Español empezó a manejar mucho mejor el partido. Otermín y Vicente flaqueaban ante cada ataque visitante. Los marcadores de punta no ayudaban mucho, y cuando Atlanta tenía la pelota no podía generar juego por ninguna vía. Los pelotazos de Seijas o Guerra caían en la cabeza de algún defensor visitante, Tolosa perdía siempre, y el único que podía manejar el fútbol (García) se debatía en errores continuos. Para el colmo, Pons y Dorregaray se encontraban perdidos arriba, luchando pero perdiendo casi siempre. En 23’ Cisterna tuvo el segundo en sus pies, nuevamente pasando ante el estatismo defensivo de Atlanta, pero contuvo Gómez. En 26’ una carga de Tenaglia culminó con la pelota dentro del arco de Correa, pero el árbitro ya había cobrado falta a favor de Atlanta previamente; pareció apresurada su decisión cuando podía dejar seguir y luego retrotraer. Mejoró un poco Atlanta cuando García pasó a la derecha y pudo juntarse con Tenaglia. Con ese pobre argumento, Atlanta por lo menos pudo llenar de amarillas a los hombres de Español, comprometiendo su continuidad en el partido. Pero no alcanzó para generar ni una sola situación clara de gol. Es más, sobre el cierre de la etapa, Español tuvo dos claros tiros libres, uno en los pies de Amarilla y otro en los de Cisterna, que terminaron muy cerca de convertirse en la segunda conquista. Gómez en un caso desvió al corner, y en otro el remate se fue afuera. Culminaba la primera etapa con una muy pobre labor bohemia, pero la esperanza de levantar en la segunda.

De entrada, Duró se jugó por el ingreso de Barría por Tolosa, apostando a su desborde. Pero esta vez Julián no fue solución. Se reiteró en su maniobra de desborde, y casi siempre terminó neutralizado por Toledo. En los primeros cinco minutos Atlanta se acercó dos veces: en una con un disparo de Tenaglia, y en otra con una buena habilitación de Seijas (estuvo bien con la pelota, pero flojo en la marca) a Dorregaray, quien increíblemente pifió su zurdazo. En 12’ volvió a tener Atlanta una ocasión con un centro de Seijas mal resuelto por Dorregaray con un cabezazo a cualquier parte. Mientras, Duró se la empezaba a jugar: Peralta por Sánchez. Con el cambio, Atlanta ganó algo de recorrido, ya que Peralta empezó a trasladar la pelota, pero no ganó en profundidad. Tanto las jugadas de Peralta, como las de García, o las de cualquier compañero, terminaban en centros anodinos que eran fácilmente descolgados por el arquero Correa, o cabeceados por los grandotes Lugarzo y Merolla. En 14’ el árbitro expulsó a Montenegro por segunda amarilla tras una falta a Peralta. Pizzo rearmó la defensa con un cambio, y el hombre de más no pesó en ningún momento. Luego Duró metió a Ramos y sacó a Seijas, lo que obligó a Guerra a multiplicarse como único 5. El fervor del ahora rubio volante fue lo destacado, pero no sirvió para alterar la historia. Ni Ramos, ni Pons, ni Dorregaray como delanteros, ni Peralta, ni García ni Barría como volantes ofensivos lograron llevar algún peligro a Correa. La única clara en todo el período fue una corrida de Pons por izquierda en 25’ que culminó con un centro atrás que no pudo ser aprovechado por nadie. Muy poco para un equipo que necesitaba el empate para respirar. El tiempo fue transcurriendo, Atlanta manejaba más la pelota, pero todo terminaba en centros muy fáciles para la defensa visitante. Y para el colmo cuando el chiquito Amarilla contactaba la pelota, dejaba a sus marcas de seña. Incluso llegó a hacer expulsar a Tenaglia cuando el partido ya se cerraba. Atlanta perdió y quedó fuera del octogonal por el segundo ascenso. Claramente su nivel de juego no estuvo a la altura de lo que cabía esperar de un equipo que terminó tercero en la tabla y que fue protagonista durante el campeonato. Una nueva frustración se suma a las muchas sufridas últimamente.

SÍNTESIS

Atlanta (0): A.Gómez; Tenaglia, Vicente, Otermín y G.Sánchez (ST 12’ Peralta); Tolosa (ST Barría), Guerra, Seijas (ST 24’ Ramos) y D.García; Pons y Dorregaray. DT: Guillermo Duró. No ingresaron: Brambatti, Alonso, Igartúa y Nakache.

Dep.Español (1): Correa; Montenegro, Lugarzo, Merolla y Toledo; Robledo (ST 26’ Castagno), Mayorga y Cisterna; Pabón (ST 15’ M.Sosa) y Amarilla; Turienzo (ST 38’ Sombra). DT: Eduardo Pizzo. No ingresaron: D.Gómez, López Alba, Barros Suárez y F.Romero.

 

Gol: PT 18’ Amarilla (DE)

Expulsados: ST 14’ Montenegro (DE), 44’ Tenaglia (Atl).

Amonestados: Amarilla, Merolla, Montenegro, Lugarzo y Cisterna (Español) Tenaglia, Guerra y Ramos (Atlanta)

Arbitro: Ignacio Lupani.

Cancha: Atlanta.

Foto: Manicomio Bohemio.