Atlanta la pasó mal y tropezó en San Miguel

El buen andar de Atlanta frenó en San Miguel. No aparecieron esta vez las respuestas que había podido encontrar el equipo en partidos anteriores para sacar adelante historias complicadas, y el local se quedó entonces con la victoria 1-0 que le cortó al bohemio una racha de tres triunfos consecutivos y cinco partidos sin perder. Después de un flojo primer tiempo, el equipo mejoró en el complemento y pudo haber llegado a la igualdad, aunque finalmente se fue con las manos vacías. La caída lo privó de alcanzar la punta aunque se mantiene a tres puntos de los líderes, Tristán Suárez y UAI Urquiza, con el encuentro pendiente ante Talleres en Remedios de Escalada.

Por Federico Kotlar (En Twitter: @fkotlar)

Después de unos primeros minutos de estudio y con pocas aproximaciones a las áreas, Atlanta empezó a manejar un poco más la pelota y a pararse en el campo rival con decisión. Así llegó a los 10 la primera chance de gol con una buena combinación entre Miranda, Pedrozo y Bettini, que el lateral terminó con un tiro demasiado débil a las manos de Vantome. Cuatro minutos después apareció la primera jugada polémica de la tarde cuando Ochoa Giménez (su ingreso por Oyola fue la única variante que dispuso el DT con respecto a la victoria ante Sacachispas) se anticipó muy bien a un centro que llegó desde la derecha y su cabezazo pegó contra la mano de Agorreca, que tenía el brazo claramente extendido. El árbitro Germán Bermúdez hizo señas de que había visto la mano y que consideraba casual el toque.

De a poco San Miguel empezó a sentirse más cómodo en el partido y a mostrar sus mejores armas: el manejo de Cristian Ortiz en la mitad de la cancha y la inteligencia de Batallini en delantera para generarse espacios. Fue justamente el atacante el que contó con la primera chance a los 18 minutos cuando le ganó la espalda a Tecilla y su remate final salió sobre el travesaño. Atlanta respondió a los 24 con un desborde de Ochoa, que envió un buen centro para que Monserrat conectara de volea, pero el remate salió por arriba. También a los 26 pudo haber abierto el marcador cuando Pedrozo ganó una pelota con San Miguel jugado en ataque, pero eligió pegarle desde lejos cuando tenía otras posibilidades y su tiro se fue muy desviado.

El local, de a poco, encontró más huecos en la defensa de Atlanta y el público, que llegó masivamente hasta la cancha a pesar de que el partido se jugó un día laborable a la tarde, ganó en fervor y puso presión. Después de una mala salida de Vega en defensa, Batallini volvió a tener una chance clara y le pegó por arriba, pero enseguida respondió Atlanta cuando Miranda capturó en el borde del área un rebote de Vantome tras un centro. Chapita sacó un remate que lamentablemente le salió hacia el medio del arco. Y después llegó el gran impacto.

Iban 33 minutos cuando San Miguel aprovechó al máximo un tiro de esquina: el centro cayó al borde del área chica y Agorreca anticipó a todos con un remate bajo que Lugo manoteó pero no pudo despejar y se coló dentro del arco. Sin haber hecho mucho más, el local pasaba arriba en el marcador, aunque a partir de ahí iba a justificar su ventaja. Los últimos diez minutos fueron a puro dominio del Verde, que en otro corner reventó el travesaño con una volea de Méndez y después pudo haber aumentado también cuando Lugo tapó un remate del intratable Batallini.

Para el complemento, los dos cambiaron: en San Miguel salió exhausto el conductor, Ortiz, mientras que Berscé dispuso una línea de tres defensores con Vega como primer central y Bettini y Ochoa corridos a la mitad de la cancha. Aunque Atlanta sumó entusiasmo y manejó la pelota y el territorio, se le hizo muy difícil llegar hasta el arco de un rival que se abroqueló muy bien atrás.

El bohemio pudo haber conseguido la igualdad en algunas chances aisladas, aunque ninguna demasiado clara: a los 10 Ochoa Giménez no consiguió llegar a empujar la pelota luego de un desborde de Pedrozo; a los 17 el arquero controló bien una media vuelta de Martínez que salió mordida y un minuto después el que no pudo convertir fue Pedrozo luego de un desborde de Ochoa Giménez. Pero de a poco, el equipo se empezó a diluir cada vez más. Con Miranda sin tanta explosión y Martínez bien controlado por los centrales locales, a Atlanta le costó encontrar otras vías para arrimarse al gol.

De poco sirvió el ingreso de Oyola, bien controlado por la defensa local en sus incursiones por izquierda. Sobre el final estuvo la chance más clara cuando Chaves (que había entrado en el cierre por Bianchi Arce cuando Berscé decidió ir con todo en busca del empate) envió un centro perfecto pero el cabezazo de Tecilla fue defectuoso y se perdió sobre el travesaño luego de picar en el área chica. En el último intento, Lugo fue a cabecear en un corner e improvisó una chilena que rebotó contra el brazo de un defensor, pero el árbitro otra vez la interpretó como casual. Así se fue la última esperanza de Atlanta de irse con algo de una cancha difícil, en la que el local no pierde hace 28 partidos. La ilusión de ascenso está intacta, aunque en el futuro tendrán que volver a aparecer las respuestas que llevaron al equipo a meterse en la pelea de arriba. Sobre todo, la contundencia que no se mostró en la calurosa y amarga tarde de Los Polvorines.

SÍNTESIS

San Miguel (1): Vantome; Agorreca, Paz, Méndez, Ramos; Núñez (ST 15’ Zurco), Belforte, Ortiz (ST Buzzini), Prim (ST 21’ Inzaurraga); Batallini y Scarnato. DT: Fabián Zermatten y Wálter Berardi. No ingresaron: Fernando Lugo; Toledo, Bartolo y Lamanna.

Atlanta (0): Rodrigo Lugo; Bettini (ST 25’ Oyola), Bianchi Arce (ST 41’ Chaves), Tecilla, Ochoa; Monserrat, Vega, Miranda (ST 34’ Leonel Álvarez); Pedrozo, Adrián Martínez y Ochoa Giménez. DT: Francisco Berscé. No ingresaron: Brambatti, Guillermo Sánchez, Previtali y Nakache.

Gol: PT 34’ Agorreca (SM).

Amonestados: Tecilla y Lugo (A), Zurco (SM).

Árbitro: Germán Bermúdez.

Cancha: San Miguel.