Atlanta jugó con jerarquía de Primera y avanzó en la Copa Argentina

Con coraje. Con inteligencia. Con calidad. Y con algo de suerte también, ¿por qué no? Esas fueron las armas con las que Atlanta construyó este lunes una enorme actuación ante un rival de Primera para conseguir una alegría de las grandes. Superó por 3-0 a San Martín de San Juan en cancha de Arsenal y consiguió así pasar de ronda en la Copa Argentina. Una linda dosis de felicidad a la espera del desenlace del torneo de la B Metropolitana, en el que ya se clasificó para el Reducido.

 

Por Federico Kotlar (@fkotlar)

Guillermo Duró ya lo había manifestado luego de la victoria 2-0 contra Estudiantes el viernes pasado en Caseros. Tenía decidido alinear a un equipo integrado por habituales suplentes en la Copa Argentina para disminuir el riesgo de lesiones por fatiga muscular, a raíz del escaso tiempo de descanso -menos de 72 horas. Finalmente en el equipo titular se repitieron cuatro jugadores del encuentro anterior: el arquero Gómez, el central Vicente y el doble cinco, con Seijas y Guerra. Ingresaron entonces Gogna, Alonso, Jerez, Nakache, Igartúa, Altobelli y Dorregaray. Futbolistas de indudable jerarquía, aunque su ingreso masivo, en una estructura nueva, generaba en lo previo algunas dudas sobre la respuesta que podían ofrecer.

San Martín, que por su parte incluyó a un titular por línea, salió en el comienzo decidido a mostrar la diferencia de dinámica que por lógica hay entre un equipo de Primera y uno de la B Metropolitana. Fueron apenas cinco minutos, pero de una asfixia inquietante en campo de Atlanta, al que le costaba mucho salir. En ese lapso, Gómez controló con firmeza un remate desde el borde del área de Maná. Y el Bohemio respiró justamente a los cinco minutos cuando generó un tiro libre cerca del área, y en una jugada preparada Altobelli estuvo a punto de mandar la pelota de cabeza a la red luego de un centro medido de Jerez. La defensa de San Martín rechazó cerca de la línea y el equipo de a poco empezó a creer en sus posibilidades.

Fue entonces cuando apareció el primer indicio de que la buena fortuna, tantas veces esquiva para Atlanta, esta vez nos iba a sonreír. A los 10 minutos, Sagarzazu trató de pasarle la pelota de cabeza a su arquero, pero su compañero Capelli se interpuso tratando de despejar. El resultado fue un aparatoso choque y la pelota que quedó muerta para la entrada de Nakache al área. El juvenil definió con la tranquilidad de un veterano y con un remate preciso marcó el primer gol. Empezaba otro partido.

Con la ventaja, Atlanta se estabilizó. Guerra y Seijas empezaron a quitar todo lo que pasaba cerca, mientras Altobelli, Igartúa y Nakache mostraban mucha movilidad y Dorregaray enloquecía a una última línea de San Martín que cada vez se empezó a mostrar más insegura. Aunque trataba en general bien la pelota, el equipo de Duro también encontraba como buen argumento muchas veces la posibilidad de saltear líneas con un pelotazo y dejar a los delanteros mano a mano con los defensores sanjuaninos. Era un duelo que, forcejeos mediante, les daba buenos dividendos a Dorregaray y a Altobelli.

Estuvo a punto Nakache de aumentar a los 20. Fue una chance clarísima en la que conectó de volea desde el punto del penal un centro y la pelota se perdió apenas afuera. Cinco minutos después, no iba a perdonar. En otra jugada confusa, al juvenil le cayó casi de casualidad un mal rechazo de Capelli. Se acomodó con tiempo y definió al primer palo ante el achique de Corti para estirar la distancia en el marcador. La alegría era cada vez más posible.

Gorosito retrasó a Algañaraz como lateral derecho para dejar una última línea marcada con cuatro jugadores. Y a partir de la estabilidad que le dio esa estructura, San Martín buscó en lo que quedaba de la primera etapa achicar la diferencia. Se encontró en general con la firmeza de la defensa de Atlanta, que en ningún momento evidenció la falta de rodaje entre cuatro integrantes que nunca habían jugado juntos en Primera.

Para el complemento, el equipo de San Juan salió decidido a encontrar las falencias del bohemio. Y pareció que podía hacer cambiar de rumbo el partido cuando a los pocos segundos un cabezazo defectuoso de Gogna le permitió a Maná entrar solo con pelota dominada al área. Pero el volante se demoró, no resolvió ante el achique de Gómez y finalmente tiró un centro atrás que despejó la defensa.

Sufrió mucho Atlanta en esa fase del partido. Sagarzazu marcaba diferencias con sus subidas por la banda izquierda, Montagna desequilibraba con su habilidad y el equipo de Duro no lograba controlar la pelota. El descuento parecía cuestión de tiempo, y a los 17 minutos Dening estuvo muy cerca de concretarlo: llegó lanzado al ataque con velocidad y habilidad, y sacó un remate suave y esquinado que superó el vuelo de Gómez. Cuando daba la impresión de que era gol, la pelota dio en el palo y salió hacia afuera. La suerte volvía a ayudar a Atlanta.

Duro decidió entonces el ingreso de Monge por Nakache, muy cansado, para reforzar la marca en el costado derecho y frenar el empuje del rocoso Sagarzazu. El equipo consiguió algo de tranquilidad entonces. Y como era un día perfecto, cuando el bohemio consiguió salir del fondo lo hizo con un golpe de nocaut. Guerra robó la enésima pelota en mitad de la cancha y le entregó la pelota con un toque magistral a Dorregaray, que burló el achique de Capelli y encaró hacia Corti. Su velocidad superó el cierre de Sagarzazu y definió con un tiro que se metió por debajo del cuerpo del arquero. Atlanta goleaba. Parecía un sueño.

Pudo haber descontado San Martín, que siguió con la posesión casi absoluta de la pelota, en alguna de las llegadas de las que dispuso. Pero la historia ya no se iba a modificar. Indefectiblemente, era una noche bohemia en Sarandí. En la próxima ronda, esperan los mendocinos de Pacífico de General Alvear, que vienen de dar el golpe con la eliminación de Estudiantes. Antes estará la definición del Reducido, con el gran objetivo del ascenso por delante. Pero nada podrá borrar la gran alegría que dejó este lunes un Atlanta que, ante un rival de Primera, mostró jerarquía de Primera.

 

SÍNTESIS

 

Atlanta (3): Agustín Gómez; Gogna, Vicente, Alonso, Jerez; Nakache (ST 16’ Monge), Guerra, Seijas, Igartúa; Altobelli (ST 25’ Pons) y Dorregaray (ST 42’ Diego García). DT: Guillermo Duró. No ingresaron: Brambatti, Otermín, Tolosa y Ramos.

San Martín (SJ) (0): Corti; Capelli, Lazzaroni, Sagarzazu; Algañaraz (ST 19’ Salas), Maná, Pelaitay, Rusculleda (ST 22’ Chacón), Montagna; Dening y Chávez. DT: Néstor Gorosito. No ingresaron: Urraburo, Matricardi, Álvarez, Martínez y Barceló.

Goles: PT 10’ y 25’ Nakache (A). ST: 26’ Dorregaray (A).

Amonestados: Alonso, Igartúa (A) y Pelaitay (SM).

Árbitro: Fernando Echenique.

Cancha: Arsenal.

Foto: Manicomio Bohemio.