Atlanta consiguió algo de justicia en la última jugada contra Tristán Suárez

El fútbol, se sabe, tiene esas cosas que lo hacen a la vez el deporte más injusto y el más disfrutable. Atlanta había hecho más para ganar, pero estuvo muy cerca de irse sin nada ante un Tristán Suárez que supo aprovechar su primera oportunidad de gol después de haber jugado más de una hora sin llegar al arco. Recién sobre el final, gracias a un error de la defensa visitante, apareció la puerta para el 1-1 que le puso un poco más de justicia a la noche de Villa Crespo.

Por Federico Kotlar (En Twitter: @fkotlar)

Dos cambios dispuso Berscé con respecto al equipo que había perdido contra Estudiantes 1-0: Monserrat, que volvía de una suspensión, reemplazó al lesionado Previtali (Vega pasó a ser volante central) y Milton Giménez a Adrián Martínez, en una variante táctica. Atlanta se encontró con un rival que lo esperaba bien plantado en tres cuartos de cancha y le impedía tener en la salida la fluidez de otras ocasiones. Como tenía a buena parte de los hombres de su rival alrededor de la mitad de la cancha, apeló entonces muchas veces a los pases largos para saltear líneas. En ese escenario, Milton Giménez hizo un muy buen aporte, aguantando muchas veces la pelota y también bajándola de cabeza para sus compañeros.

Claro que todo el trámite del partido podría haber cambiado en el inicio. No tanto por el buen desborde de Chaves por izquierda que terminó con su remate afuera por el primer palo a los 5, sino por el mano a mano que desperdició Walter Mazzanti un minuto después, con una definición desafortunada al cuerpo del arquero Fretes, la gran figura del visitante.

De a poco quedó claro que Tristán apostaba solamente a lo que pudieran generar sus dos tanques, Salmerón y Luis López, a partir de pelotas bombeadas desde la defensa y prácticamente sin elaboración de juego. Fue destacable ahí la tarea de toda la defensa bohemia, sobre todo de un Guillermo Sánchez que cada vez se muestra más sólido como zaguero: gana de arriba y de abajo y aporta además buena salida con la pelota.

Monserrat fue clave para ganar en ese primer tiempo la batalla del mediocampo, aunque también costó traducir ese dominio en ocasiones concretas de gol. A los 25 estuvo cerca Milton, que no logró darse vuelta en el área para sacar el remate final, y después volvió a lucirse Fretes con un remate furioso desde afuera de Monserrat. Se terminó así el primer tiempo, con la sensación de que Atlanta había hecho bien las cosas pero se debía darle algo más de juego a Walter Mazzanti, que ya había hecho amonestar a su marcador, Floris.

El juvenil proveniente de Tigre tuvo la primera chance del complemento con un tiro medido que Fretes mandó al corner a los 3 minutos, y después estuvo cerca el gol en un tiro de esquina que no alcanzó a empujar Sánchez en el segundo palo. Mientras tanto, Tristán esperaba agazapado su turno, amparado en el poder de fuego de sus dos tremendos delanteros. Y esa especulación iba a tener su premio.

A los 19 minutos, Galeano desairó completamente a Bettini y sacó un centro preciso que encontró solo en el área a Salmerón. Goleadores como el Pupi no perdonan, y esta no iba a ser la excepción: con un cabezazo bajo, dejó fuera de acción a Lugo y clavó el primer gol del partido.

Atlanta quedó golpeado y pasaron entonces los únicos diez minutos de dominio del visitante en el partido. Incluso pudo haber aumentado la diferencia, cuando Lugo salió a cortar un centro y Vega, que no lo escuchó, casi le mete un gol en contra con un cabezazo defectuoso.

Pero de a poco los de Berscé empezaron a salir un poco más del fondo. Milton estuvo cerca del empate cuando peinó un cabezazo y salió apenas cruzado a los 28. Cuatro minutos después, volvió a lucirse Fretes con un remate lejano de Miranda, que había ingresado para sumar poder ofensivo. Y a los 36, el lateral Castro se hizo echar por un agarrón a Mazzanti que le valió la segunda amarilla.

Al final, Atlanta fue a la carga con más fervor que fútbol. Aun así estuvo cerca de empatar en un ataque desordernado a los 47 del segundo tiempo, que Milton Giménez definió esta vez defectuosamente cuando podía enviar un centro al medio. Y el premio llegó en el último suspiro: Arrúa le metió un planchazo a Pedrozo dentro del área y el árbitro Bermúdez sancionó el correspondiente penal, que Sánchez remató con clase para poner el 1-1 definitivo.

Desde ya que el empate es menos de lo que Atlanta había ido a buscar y también de lo que merecía. Sirve como consuelo el punto cuando estuvo muy cerca de quedarse sin nada, aunque al mismo tiempo vea que se complica llegar a la pelea de arriba. Al cabo, la mejor noticia fue haber superado claramente en el juego a uno de los animadores del campeonato. Aunque solo si se mejora la efectividad podrán llegar las victorias que se necesitan para alimentar los grandes sueños.

SÍNTESIS

Atlanta (1): Lugo; Bettini, Bianchi Arce, Guillermo Sánchez, Axel Ochoa; Monserrat (ST 31′ Pedrozo), Vega, Joaquín Ochoa Giménez (ST 21′ Miranda); Mazzanti, Milton Giménez y Chaves (ST 16′ Sosa). DT: Francisco Berscé. No ingresaron: Viaín, Tecilla, Leonel Alvarez y Adrián Martínez.

Tristán Suárez (1): Fretes; Castro, Benítez, Arrúa, Floris; Trinidad (PT 8′ Brambillo), Vélez (ST 14′ Zarco), Navarro (ST 26′ Barrientos), Galeano; Luis López y Salmerón. DT: Daniel Bazán Vera. No ingresaron: Jara, Molina, Lorefice y Vatter.

Goles: ST 19’ Salmerón (TS) y 48’ Guillermo Sánchez (A) de penal.

Amonestados: Bettini (A), Navarro, Floris, Salmerón, Zarco (TS).

Expulsado: ST 36′ Castro (TS).

Árbitro: Germán Bermúdez.

Cancha: Atlanta.

Foto: Juan Ignacio Calcagno.