Atlanta ayudó a su suerte y volvió a ganar

Que no falte la suerte. Un colega periodista, bohemio de ley, tiene siempre a mano esa frase de significado preciso. Claro que el talento es fundamental en cualquier logro. Pero nunca está de más una ayudita de las misteriosas hadas que deciden que una pelota vaya adentro o afuera por centímetros. Esas presencias, si es que las hay, jugaron para Atlanta en la soleada tarde de martes en Munro. Porque si bien en el complemento el equipo hizo méritos para conseguir la victoria, nada hubiera sido posible si en ese primer tiempo entraba alguna de las tantas ocasiones de las que dispuso el local. La victoria 2-0 permite seguir prendidos y con la esperanza intacta.

Por Federico Kotlar (@fkotlar)GaleanoContraCole2

Desde el segundo minuto de partido, Colegiales hizo sentir su presencia en el área de Atlanta. Y fue a través de un arma que el equipo de Sialle sufrió casi tanto como en las primeras fechas del torneo: la pelota parada. Giambuzzi puso la cabeza en un corner en el primer palo y la pelota se fue apenas afuera. Era el comienzo de los padecimientos en una primera etapa que resultó demasiado difícil. Sobre todo para vivirla en una platea ajena.

 

El equipo no pareció asimilar bien la ausencia del suspendido Silva, sobre todo en ese comienzo. Talamonti, en el lateral derecho, no tenía proyección ofensiva y mostraba alguna inseguridad en la marca. Así, se resignaba todo lo que puede generar su sociedad con Mancinelli por ese costado de la cancha. Cortizo, en el medio -y esporádicamente en la defensa, cuando a Díaz Villán le tocó salir algunos minutos porque tenía sangre en la nariz-, cumplía una tarea similar a la de Palisi: recuperación y salida rápida con un compañero. Aunque la circulación de pelota se hizo difícil por la buena presión del mediocampo de Colegiales en una cancha de dimensiones muy pequeñas.

 

Mientras Atlanta sufría, Loncon administraba desde la derecha el ritmo del partido. El local, que manejaba mejor la pelota y se insinuaba como más peligroso, merecía más. Estuvo a punto de concretarlo a los 26, cuando Vazzoler remató defectuosamente luego de una buena pared. Pero en Atlanta había una luz de esperanza, que alentaban sobre todo Pedrozo y Bonfigli, dos leones que peleaban arriba cada pelota e intentaban sacar aceite de las piedras. Y algo de eso iban a conseguir.

 

Iban 31 minutos cuando Pedrozo peleó una pelota larga con Codispoti. Entonces, esa misma fórmula de presión sobre la defensa que tan bien le funcionó a Atlanta en los últimos partidos, volvió a rendir sus frutos. El central de Colegiales tuvo una floja respuesta y el delantero se llevó la pelota de frente hacia el arco. Eludió con calidad a Alvarez, quien lo derribó cuando estaba para empujar la pelota para el gol. Aunque omitió expulsar al arquero, el árbitro Vigliano sancionó el claro penal y Galeano colgó la pelota contra el palo izquierdo, bien lejos de Alvarez, que buscó el otro palo. En su única aproximación seria al área, Atlanta conseguía hacer la diferencia.

 

Aunque tuvo una buena chance poco después del gol con un remate desde afuera de Soto Torres, el bohemio siguió sufriendo en esa primera mitad. Antes de irse a los vestuarios, Colegiales tuvo dos chances consecutivas -una de ellas, otra vez, con un tiro de esquina- en las que le faltó puntería para definir. Y también algo de suerte, que bienvenida era de este lado del mostrador.

 

Como suele pasar también en los últimos partidos, Atlanta se afianzó en el segundo tiempo. Y empezó a hacer todo lo que le había faltado para justificar la ventaja en la etapa inicial. Aparecieron entonces las chances para sacar más ventaja, pero se esfumaron con Galeano primero y Bonfigli después. El local salía en busca del empate y la defensa, que nunca había sido demasiado sólida, dejaba huecos.

 

Ese lapso de tranquilidad relativa duró casi hasta los 20 minutos. Pero entonces desde el banco del local salió una señal: el DT De Souza mandó a la cancha al uruguayo Martínez Vargas por Loncon. Un delantero para reemplazar al jugador que le daba más fluidez a los circuitos. El mensaje era claro: aún a los ponchazos, quería volver a jugar el partido en el área de Atlanta.

 

El plan se le cumplió parcialmente al entrenador de Colegiales. Si bien su equipo volvió a generar oportunidades, la falta de efectividad volvió a privarlo del festejo. Eso sí: cada pelota parada que llegaba al área de Atlanta generaba un temblor de proporciones mayores. Mientras los de Sialle desperdiciaban a través de Pedrozo una contra clara a los 25, cinco minutos después Vazzoler cabeceaba a un metro del arco por encima del travesaño. La incógnita por el resultado seguía abierta.

 

Hasta que finalmente una de esas réplicas que encontraban a la defensa local patas para arriba llegó al puerto deseado. Iban 39 minutos cuando Pedrozo recibió la pelota cerca de la media luna, luego de un mal rechazo de la última línea. Dejó mano a mano a Mancinelli, quien la tiró larga y fue derribado por el arquero. Como en el primer tiempo, Vigliano marcó penal -pudo haber sacado la segunda amarilla, pero optó por dejar a Alvarez en la cancha- y Galeano definió al palo izquierdo, con un remate bien colocado que superó la estirada del 1. Ahora sí, el partido estaba liquidado.

 

Hubo opciones después para que Atlanta aumentara, pero también podría haber descontado el local. Al cabo fue 2 a 0, para el cuarto triunfo consecutivo sin recibir goles en contra. Con mucha efectividad como para respaldar el guiño del destino. Porque a la suerte, se sabe, hay que ayudarla.

 

SINTESIS

 

Colegiales (0): Milton Alvarez; Giambuzzi, Mendoza, Codispoti y Nahuel Martínez; Loncon (ST 17’ Martínez Vargas), Ledesma, Carreira (ST 26’ Tossi) y Lucero (ST 40’ Resquin); Vazzoler y Weissen. DT: Fernando De Souza. No ingresaron: Jara, Campos, Ravest y Mauro Fernández.

 

Atlanta (2): Aurrecochea; Talamonti, Díaz Villán, Martínez Montagnoli, Benítez; Mancinelli (ST 42’ Quiroga), Cortizo, Galeano, Soto Torres (ST 28’ Torres); Pedrozo y Bonfigli (ST 45’ Maraschi). DT: Arnaldo Sialle. No ingresaron: Barucco, Serrano, Guzmán y Diego Martínez.

 

Goles: PT 31’ Galeano (A) de penal. ST 39’ Galeano (A) de penal.

 

Amonestados: Milton Alvarez, Codispoti y Tossi (C).

 

Arbitro: Paulo Vigliano.

 

Cancha: Colegiales.

 

Foto: Juan Ignacio Calcagno.